HISTORIA DE LAS CERRADURAS

 

El primer cerrojo que se conoce es un dispositivo egipcio fabricado en madera, encontrado con su llave en las ruinas de Nínive, en la antigua Asiria. En cuanto a su construcción, es el prototipo del cerrojo de cilindro moderno. Los cerrojos y las llaves también se mencionan en el Antiguo Testamento, y los griegos y los romanos usaban cerrojos de diseño simple. En el medievo los artesanos diseñaron cerrojos con un detalle exquisito; los relieves y perforaciones no tenían a menudo relación con el funcionamiento. Sin embargo, con la excepción del desarrollo del cerrojo de pestillo, poco se hizo para mejorar el rendimiento y conveniencia de los cerrojos hasta finales del siglo XVIII. En el siglo XIX se mejoró el cerrojo de pestillo, y se inventaron y perfeccionaron los cerrojos de palanca o clavija, los cilíndricos o de dientes de clavija y los cerrojos sin llave. El desarrollo posterior se ha centrado en la producción en serie, la mejora de los materiales y el incremento de la complejidad de los mecanismos de funcionamiento.